jueves, 7 de enero de 2016

#YoCorro

Podría decir que corro porque me ayuda a mejorar físicamente, porque cuando corro me siento con fuerzas de comerme el mundo, por superarme a mí misma cada día y no mentiría, pero el verdadero motivo por el que de verdad #Yocorro es porque lo tengo que hacer.

Para los que no me conocéis soy una chica normal (si chica se puede decir a los 38 añazos de edad), con su trabajo, sus amigos y por si fuera poco, una pequeña elementa de 3 añitos que no para quieta y colma el poco tiempo libre que ya me quedaba antes incluso de que ella llegara. Nunca he sido muy deportista, he sido de ese grupo de personas que les gusta “apadrinar” gimnasios, pagando rigurosamente la cuota mensual sin apenas pisarlos. Gracias a mí han debido de subsistir muchos ;) Resumiendo, no soy lo que se pueda llamar una gran deportista... a no ser claro, que el levantamiento de vaso de tinto con limón en barra fija haya pasado a ser deporte oficial y yo no me haya enterado! :P

Así que empecé en esto del running un poco de casualidad. Mi marido corría ya antes de que empezara toda esta fiebre que ahora nos invade y un día me propuso que empezara a correr con él. “¿Correr yo? Si no se respirar y correr a la vez. Si me da flato hasta la cola de las rebajas de Zara. Imposible” pensé, pero poco a poco y con paciencia, la de él claro está, fui cada vez corriendo un poquito más y andando un poquito menos, subiendo mis pequeñas distancias y bajando un poco mis tristes ritmos.

Han pasado años desde que empecé en esto del running pero sigo sin ser constante a pesar de tener a alguien al lado que me motiva. Me sigue costando horrores dejar de jugar con mi hija o salir a practicar mi “deporte” favorito para calzarme las zapas e irme a sudar la camiseta. Siempre encuentro una buena excusa para intentar librarme del entreno que me tiene planificado: hace frío, hace calor, hay mucha gente por donde corremos, tengo que hacer cosas en casa, ¡anda, no me acordaba que hace 3 años que no veo a Manolita y justo hoy es un día perfecto para quedar!, jajajaja, menos mal que tengo al rey de la paciencia a mi lado, que se calza no sólo sus zapas sino la mejor de sus sonrisas y toda la calma del mundo, y busca la manera de “obligarme” a salir. Y cuando lo consigue, protesto, salgo, protesto, empezamos a correr, sigo “rabiando” un poquito más mientras calentamos/corremos, y poco a poco, a cada zancada, protesto un poquito menos y disfruto un poquito más y así cada kilómetro del entrenamiento. Y cuando termino, salvo la actividad y veo que lo he hecho un poquito mejor que el día anterior o de lo que había planificado es cuando pienso: “POR ÉSTO CORRO”. Por haber logrado vencer un día más mi pereza, por hacer deporte que aunque me cueste reconocer abiertamente me gusta hacer, por poder pasar ese ratito corriendo al lado de mi marido y compartir ese esfuerzo juntos, por los “me gustan” que me van a dar y los comentarios que me van a dejar mis amigos, y sobre todo por la sensación que deja el trabajo hecho.      

Así que eso es por lo que #YoCorro.              

PD: Bueno, y ¿por qué no reconocerlo? #Yocorro también porque últimamente hay una ropa, unas zapas y unos complementos para correr monísimos :)

4 comentarios:

  1. Tienes muchas y buenas razones para correr, así que adelante campeona.

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  2. Me encanta la entrada Elena y me siento muy identificada en muchas cosas. Me gusta correr!

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  3. Y además corres porque eres una máquina de hacer kms! Si quisieras nos dejabas atrás a tooooodos! Buena entrada campeona!

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